Te pueden los prejuicios…abrir la mente

Esta es una historia de una Divina Divine muy especial.
A través de un twit que tuvo repercusiones me crucé con un alma bella, de 18 años que se define como BISEXUAL.
Como ser curiosa que soy me comuniqué con ella para que me contara su historia.
Lo hizo, generosamente y sin falsos pudores.
Decidimos entre ambas mantener su anonimato, más que nada por el tema de la no aceptación en general y la violencia en las redes sociales.

Me pregunto hasta cuándo la sociedad seguirá siendo prejuiciosa, por qué no podemos aceptar las elecciones ajenas y respetarlas ? Entiendo que para muchos no es fácil y menos si venís cargada de preconceptos y mandatos.
Blanco o Negro, la realidad en lo referente a las inclinaciones sexuales es que existe el gris.
No es una moda, no es una excentricidad, es una elección que va más allá, es un sentir que no puede ser denegado.
La bisexualidad existe y no es una etapa.

PARARSE EN EL MUNDO COMO BISEXUAL REQUIERE REAFIRMAR DE MANERA PERMANENTE QUE NO SE ES GAY, LESBIANA NI HETEROSEXUAL”
Miguel Rueda, Psicólogo.

El activista bisexual Robyn Ochs define la bisexualidad como “el potencial de sentir atracción —de forma romántica o sexual— por gente de más de un sexo o género, no necesariamente al mismo tiempo, no necesariamente en la misma forma y no necesariamente en el mismo grado”La orientación sexual, probablemente se determina no por un sólo factor, sino por una combinación de factores genéticos, hormonales e influencias ambientales. 

Antes de juzgar hay que conocer cómo y qué siente los/ las demás.

Ahora que ya estamos más informados expongo el testimonio de mi amiga Divina Divine twittera:
Soy bisexual y finalmente lo tengo asumido.
Nunca se me pasó por la cabeza el gustar de una mujer porque nunca lo pensé. He tenido dos novios; al cortar con el último ya había algo que me hacía dudar con respecto a mis gustos.
Al comienzo, asumo que entré en una etapa de negación, no creía que fuera verdad o que esas cosas me podían estar pasando con una chica. Me dí cuenta que me llamban la atención, empecé a ver a las chicas de la misma manera que a los chicos. Esta sensación me parecía raro, pero al mismo tiempo mi curiosidad con respecto a lo que estaba sintiendo fue más fuerte.
Siento que es muy complejo de explicar, de expresar en palabras lo que siento o pienso.
Pasé un año con este proceso de negación, en donde fui muy contradictoria, ya que mi cabeza me hacía pensar lo que me gustaba pero mis reacciones eran contrarias. Admito que creo que fue por el hecho de no querer que me vieran de la mano o con otras actitudes con chicas (por el hecho de no querer demostrar algo que no estaba segura que era).
Mi papá es homofóbico y seguramente gran parte de esta negación fue a causa de eso.
Hasta que me animé, empecé a hablar con chicas, a encontrarnos, si bien no fueron muchas, siento que fueron las suficientes como para aclarar mis dudas.
Por más que hubieran besos yo quería estar recontra segura, por lo que hasta que no me enamorara de una chica no iba a confirmar nada.
Y me pasó, me enamoré de una chica con la que mantuve una relación seria aunque por poco tiempo.
En ese momento no me cuestioné nada, porque estaba segura de lo que sentía.
En cuanto a mi familia, mi madre creo que se da una idea ya que por lo general hago comentarios con respecto a mis gustos. De manera indirecta se lo di a entender y lo acepta mientras yo sea feliz.
Mi padre no lo sabe es completamente lo contrario a mi mamá, prefiere quedarse con lo inculcado y no con lo nuevo. Siempre cree tener la razón; lo no nuevo no lo acepta y lo juzga. Es algo con lo que tengo que lidiar constantemente, eso lo tengo claro.  No creo que él tenga la necesidad de saberlo, al menos hasta que conozca a alguien y sienta que la/o pueda llevar a casa. Obvio que su aceptación me encantaría, que esté presente, pero soy consciente de que no la tendré.
Es mi vida, por más duro que sea saber que no lo aceptará; mientras tanto no voy a privarme de lo que siento aunque a él no le guste ya que es mi felicidad y experiencias las que están en juego.
En lo bisexual si bien hay atracción física es lo que menos importa en mi caso. Si es hombre o mujer, mientres que sienta que puedo ser yo misma y enamorarme de cualquiera, está bien para mi.
Si es por lo físico me gustan ambos por el hecho de que creo que somos seres humanos, ambos sexos son bellos, no veo diferencia en eso.
La orientación sexual no tiene nada que ver con el género, por lo que esto es algo aparte.
De por sí, odio los prejuicios, no juzco a la gente. Trato de entenderla. Por estas razones también es que estudio psicología. Para poder generar un bien individual en cada persona y ayudarlos a superar sus problemas y avanzar.”

Si tuviera a mano a esta Divina Divine la abrazaría fuerte, para que sienta que nadie tiene el derecho a discriminarla, ni juzgarla. No es obligatorio entenderla pero sí aceptarla tal cual es.
Mi generación (+50)  no está del todo preparada para comprender y aceptar la bisexualidad, la confundimos con promiscuidad. Y cuando llega una determinada sensación a la que la no estamos acostumbradas, se cuestiona, se pregunta por qué y así se corta la espontaneidad y el flujo de esas sensaciones para ser tolerante y reflexivo.
Mientras que se desparrame amor honestamente y con convicciones firmes, es válido ser como quieras ser, porque en definitiva la vida es bella y hay que andarla con la mente abierta.

 

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