¿Que se siente llegar a los 50?

Llegaron los 50, la mitad de la vida, de estar, de permanecer, de mutar, de ser.
No es envejecer, son años de haber crecido constantemente sin prisas ni pausas. Tantos amaneceres, tantos anocheceres, acompañados o en soledad.
A esta edad se recuerdan los amores pasados, el primero, el que te fisuró el corazón, los errados, el elegido. Toda esa  trayectoria de amores y desamores, a mi, me condujeron a quererme más. Han sido años de descubrir que las elecciones y decisiones en este ámbito, son propios e intransferibles.
En la soledad descubrí que es el lugar donde encontramos nuestra verdad.

Llegar a los 50 es sentir una acumulación de soles y lunas, de risas y semisonrisas. Desparramadas de lágrimas y llantos, de encuentros y desencuentros. Tiempos de andares inquietos y otros de quietud absoluta.
Puedo evocar tantos variados “ruidos” (léase sensaciones que me inquietaron) y muchos silencios que me dijeron bastante.

La lista de vivires es infinita y la balanza a veces traicionera, lo que cuenta es seguir; es saber que la plenitud arribó a tu alma.
Es la hora de dejarse llevar, de ser libre, de soltarse, de desprenderse de los mandantos familiares y sociales.
Es el momento de disfrutar todo lo vivido hasta aquí y bendecir cada instante por venir.
Agradecer el haber llegado tan lejos con mucho equipaje, en mi caso, pero viajando ligero.
Es tener la sensación que el cielo se abre, para darte muchísimas más primaveras, veranos, otoños e inviernos.
Es la etapa de andar erguida, con la certeza de saber que construiste una mujer capaz de sumergirse en lo que está por venir; a sabiendas de que vale la pena. Y a la vez, de estar preparada para hundirse en las profundidades del ser sin temores ni reproches.
Ya se ha aprendido a percibir el significado de la palabra paciencia y convertirla en parte del vivir.
Es un ciclo para estar visceralmente completa y feliz.
Es soltar amarras, sentirse libre para expresarse, con absoluta pureza y sin hipocresías. Y aunque el ático no esté del todo en orden uno ya puede enfrentarse a lo que el futuro le depare. Convirtiendo cada paso en un aprendizaje.

No sé si soy sabia, ni si lo seré, lo que sí sé es que todo sucede por algo y que lamentarse o victimizarse no sirve de nada. Abrazo los sufrires siendo parte de ellos para renacer nuevamente, siendo mejor de lo que fui.

Tengo metas y objetivos a cumplir, divagues aún por plantear.
Sin embargo en este ciclo de grandes cambios físicos, internos y mentales, lo que absolutamente define mi filosofía de vida es “CARPE DIEM”, hoy y sólo hoy, mañana no sé lo que sucederá y el pasado, a pesar de evocarlo, lo dejé atrás.
Me siento más Divina Divine que nunca porque jamás olvido que la vida es bella !

Por :Bea Panasiti

 

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4 Comments

  1. Amal

    Buenísimo. Que fluidez….

    • Bea

      Gracias Amal bienvenida al equipo, multifacética Divina Divine, mi hermana del alma siempre presente para apoyarme!

  2. Maite

    Muy bueno tu artículo.!

    • Bea

      Maite querida gracias, sos un ícono de Divina Divine, siempre luchadora, seguís trabajando, madre intachable y en mi caso mamá/amiga/consejera, de toda la vida, tu sabiduría me ha ayudado mucho para lograr mis objetivos, gracias !!

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